jueves, noviembre 30, 2006

Esta tarde vi llover

Vi gente correr, y no estabas tú...
Hoy día anduve todo el día medio nostálgico, hasta llorón de repente. Sucede que se acerca una fecha sensible para mi que me produce mucha pena y bueno, a veces aunque no muy seguido me pongo así, y se me nota. Así que por lo mismo - y porque además tenía mucho sueño - me vine temprano a la casa y aproveché de escuchar el partido de colo colo con pachuca en méxico, válido por el partido de ida de la final de la copa sudamericana. Y aquí estoy, muchas horas después de estar despierto en uno de esos días en que mi producción en mi tesis fue casi nula. No tengo mucho más que decir, salvo que ya mañana es viernes y comienza el fin de semana, con una fiesta en casa de un amigo el sábado y para mañana viernes por el momento nada (recibo sugerencias :P). Quiero aprovechar de mandarle un beso a una amiga que hoy partió rumbo a Frankfurt, Alemania, por tiempo indefinido, y a una pareja de amigos que hoy también partió rumbo a Natal, Brasil, por un mes y medio. Otro día voy a aprovechar de escribir algo sobre eso también, porque en estas fechas de fin de año en que uno necesita más de la compañia más cercana, sucede que todos los más cercanos que tengo acá en Montréal se van de viaje :(.
Y bueno, a ver si pronto vuelvo a escribir algo más lindo. Hace días ya que mi blog parece El muro de los lamentos.

miércoles, noviembre 29, 2006

Empieza el balance de fin de año

Hoy recién me di cuenta de que Noviembre ya se va, cuando me acordé de enviar el cheque por el arriendo del mes de Diciembre, y con eso me acordé de que empieza aquella época que para algunos (como los inversionistas de Blanco y Negro S.A.) sabe tan dulce y, para otros (como los directores de la Corfuch), tan amarga. Empiezan los recuerdos, entonces inevitablemente llegamos al 1 de Enero del 2006, quizás el más feliz que he vivido en mi vida, acompañado como nunca antes por la persona que más he querido en mi vida y para quien probablemente nunca encuentre reemplazo en este corazón que se queda con un inmenso vacío ahora. No puedo evitar soltar algunas lágrimas al recordar todo lo vivido este año, que empezó tan pero tan bien, y que por lo mismo estaba condenado a terminar mal, pues el amor no aguanta tanto amor (aunque suene paradójico). Algo que Alberto Plaza ya predijo alguna vez cuando decía en su canción nos amaremos tanto que el amor, va a estar celoso de nosotros dos (dije que nunca más iba a tocar algo de él, pero no mencioné no mencionarlo :)).

Tantas cosas lindas, perfectas. Todo lo que ahora sueño con tener, miro hacia atrás y me doy cuenta de lo tonto de fui, de dejar ir todo eso, mucho más de lo que ahora soy capaz de soñar. Quizás he perdido la capacidad de soñar? Yo diría más bien que quizás he perdido de cierto modo la capacidad de amar como alguna vez lo hice. Pero bueno, llegó el verano y con él nuevamente la soledad. Recibí la visita de dos muy buenos amigos (uno de ellos mi ex-director de memoria en Chile) y con ello una época muy linda que aunque duró poco, recuerdo como parte de las cosas buenas que viví en Montréal este año. Y luego viene aquella época oscura, por lejos la peor en mis 27 años de vida. Aquella conversación por messenger con mi hermano para escribir esa palabra que nadie quiere oír ni leer: Cáncer. Quién? Mi padre. Eso sumado a mis problemas personales, no podía sino tener como resultado final un desastre completo en todo lo que fue ese viaje a Santiago a comienzos de Julio. Afortunadamente los exámenes que se hizo mi padre detectaron que todo era curable y que, quimioterapia de por medio, todo iba a volver a la normalidad para él y todos nosotros en muy poco tiempo. Y volvemos a Montréal, con una trizadura en el corazón que no tardaría mucho en convertirse en una grieta profunda, dejando este corazón destruido completamente, y que aún está en época de recuperación. Y llegamos rápidamente a ahora, 29 de Noviembre, cuando por primera vez en el año he mirado para atrás para comenzar el balance, claramente negativo en la suma. Veremos si lo que queda de año depara algo que compense al menos un poco todo lo malo que ya pasó.

lunes, noviembre 27, 2006

El supermercado de la infancia

Maldito el día en que nacieron los supermercados. Echo de menos los tiempos aquellos del bazar de la esquina y de los paseos en el centro de Maipú con mis papás. Me acuerdo que para hacer las compras del mes en aquella época había que hacer un recorrido que tomaba alrededor de 3 horas. Había que ir a la tienda de abarrotes, luego a la panadería, a la rotisería, al bazar donde se encontraban los artículos de baño, etc. Como el recorrido era tan largo a medio andar a mi me daba sed (y supongo que a mis padres también) y me ponía a pedir un helado. En aquella época hacían 25 grados a la sombra y tomar un refresco era primordial, sobre todo para un niño de 4 años que además del calor debía aguantarse las 3 horas más aburridas del mes. Claro, en ese tiempo eran aburridas (y me imagino que ahora lo serían igual) pero con la perspectiva que dan los años las recuerdo con mucho cariño. Mis papás recuerdo que eran muy apretados y mis pataletas debían ser monumentales con tal de conseguir el objetivo. Supongo que lo hacían a propósito porque les gustaba pelear conmigo, si al final siempre terminaban gastando $10 en un helado Panda. Lo mío era pedir y molestar, nada más, y maravillarme con lo grande que era todo ese mundo para mi. Todo lo que veía eran piernas gigantes que sobrepasaban mi pequeña (pero valiosa) cabecita y que marchaban a ritmo tranquilo como sabiendo que no había necesidad de correr, que todo estaba ahí, y que no había más que buscar con paciencia lo requerido.

Al frente del sitio donde íbamos a hacer las compras había un parque al que pocas veces fui, pero que por algún motivo aún tengo grabado en mi cabeza. Cuando terminaban las compras mis papás agarraban el Escarabajo '82 y luego de discutir un poco a veces decidían ir a la casa a dejar las cosas y, otras veces, a ir donde mi tía Jazmín donde, cuando los encontrábamos, me juntaba con el Michael y jugábamos horas y horas cualquier cosa. Me acuerdo que ahí conocí por primera vez el Nintendo que su papá le trajo de USA. Podíamos pasar horas y horas con el control en la mano, jugando Mario Bros 1, 2, 3, Super Contra y el primer DDR del que tengo memoria: un juego de atletismo en que se debía correr sobre una alfombra con circulitos de colores. Años después vendría el SNES y el Sega Génesis, todos donde mi tía Jazmín también. Así se podía pasar la tarde y muchas veces mis papás no lograban subirme al auto debiendo resignarse a ir a buscarme al otro día.

Y bruscamente de repente saltamos a los Ekono, MultiAhorro, Unimarc, Jumbo. Una lata. Había nada más que ir, entrar a un recinto de unos 2000 m² donde podías encontrar absolutamente todo. Era así como esas 3 horas de vitrineo por las calles del centro de Maipú se transformaron en 1 hora y media de recorrido por el supermercado y ya está. Siempre los mismos pasillos, la misma gente, encerrados en esas cuatro paredes de ladrillo.

Y ahora, 20 y tantos años después, en un país del primer mundo, no podía ser sino peor. Aunque ahora con la gran diferencia de no tener a mis papás al lado que me compren un helado. Pero la frialdad de un supermercado es algo que es igual en cualquier parte del mundo y, lo que es peor, te condena a estar siempre de algún modo teniendo que ver las mismas caras. En particular algunas que preferiría no ver tan seguido.

domingo, noviembre 26, 2006

Estamos (des)conectados

Primero fue la rueda, que permitió al hombre primitivo, entre otras cosas, poder desplazarse grandes distancias. Después vino el correo, que permitió a aquella princesa enamorada de un vasallo mantener un amor imposible en secreto. En seguida pudimos ver cómo el telégrafo permitía una comunicación instantánea de un continente a otro. Ya cerca de estos tiempos el teléfono permitiría por primera vez a dos personas una comunicación personalizada a miles de kilómetros de distancia. Ya en los nuevos tiempos aparece la radio, la televisión, internet, entre muchas otras formas de comunicación.

Y acá estamos ahora, en la era de internet. Aquel magnífico invento que nos permite mantener un contacto en línea con cualquier persona en el mundo, que nos invade con información útil y de la otra. Que nos encanta y seduce al punto de tenernos horas frente a la pantalla, incluso muchas veces no haciendo nada. Que, por dar un ejemplo más banal, me permite escuchar radio cooperativa (al aire libre, lo que queda del día, etc.) o los partidos de la selección en canal 13 online. Aquella maravillosa tecnología que me permitió por ejemplo contactar a mis antiguos compañeros de universidad que ahora hacen su doctorado en Francia, o seguir en contacto con mis amigos en Chile y que, entre muchas otras cosas, me tiene aqu­í y ahora escribiendo en este diario mural (on line) de mi vida.

Pero tanta cosa, tanta invasión de conocimiento, de cosas nuevas, en un mundo tan complejo e inexplicablemente enfermo, de cuando en cuando inevitablemente sufre eso que en The Matrix llamaban un déjà vu. Un error en la matriz como el producido como consecuencia de una invitación a tomar un café a un lugar desconocido a una hora indeterminada. En un principio no lo podía creer, que alguien en estos tiempos, en esta nación (Québec ha sido oficialmente reconocido por el estado canadiense como una nación en el seno de un Canadá unido) pudiera aún hacerte una "invitación" así, sin ninguna lógica, mostrando una falta de compromiso si se quiere, pero más que nada una imposibilidad de comunicar un mensaje, codificándolo en una clave ultrasecreta indescifrable para un simple mortal como yo. Entonces yo, un ser humano como todos ustedes, debe hacer un esfuerzo sobrehumano por intentar descifrar un mensaje que probablemente venía codificado a propósito justamente con la finalidad de producir el efecto desconectador entre dos personas unidas mediante la vasta red de comunicaciones de Montreal. En mi intento ingenuo de intentar descifrar aquel mensaje solicito backup o asesoría externa (i.e. amigos) que sucumben al igual que yo ante el potente algoritmo codificador: nos fue imposible conocer el mensaje original. Y bueno, me la jugué e hice un intento por asistir a aquella indeterminable cita lo que me mostró lo bien que había sido codificado el mensaje. A fin de cuentas, asistí a una cita que no era tal, luego de haber recibido un mensaje codificado mediante algún algoritmo criptográfico de última generación, lo que me ha hecho reflexionar acerca de lo (des)conectados que estamos a veces en plena era de las comunicaciones.

viernes, noviembre 24, 2006

La fui a buscar al aeropuerto

Son esas cosas que suceden por azar, como aquel tipo que conoció a una chica como cualquiera otra en la fila de un banco que ya no existe un día como cualquier martes o miércoles hace cincuenta y tantos años, cruzó miradas con ella y ahora, cincuenta y tantos años después lo sigue haciendo, hijos, nietos y bisnietos de por medio. El mismo azar que me hizo no oír el reloj despertador y levantarme una hora más tarde de lo estrictamente necesario. Tuve que correr en tomar el desayuno y mi ducha diaria y en media hora ya estaba saliendo por la puerta de la calle en dirección al aeorpuerto. Mientras me apuraba en alcanzar la esquina del paradero donde se toma el autobus con una mano sujetaba mi cámara fotográfica y con la otra intentaba peinarme un poco para no parecer tan indecente. Llegué al paradero y miré el reloj: Tabarnac!. El autobus acababa de pasar y el próximo no lo haría sino hasta dentro de 25 minutos, demasiado si quería atravesarme con ella. Como no tenía 25 minutos para esperar, no me quedó más que estirar la mano al ver el primer taxi asomarse por la otra esquina. Al aeropuerto - dije - y en media hora ya habíamos llegado. Cuando lo hizo pagué el taxi con los últimos 2 billetes de veinte que tenía en mi billetera y partí rumbo a la zona de Arrivals donde debían nuestras miradas cruzarse por primera vez. Vi pasar mucha gente: padres, hijos, abuelos, nietos, esposas, amantes y de las otras, hasta que la vi, a ella, a quien había venido a buscar. La verdad no sabía que venía a buscarla a ella hasta que la vi, mas cuando lo hice no me cupo la menor duda de que así era. Ella no me reconoció y, la verdad, yo tampoco a ella. Pero estábamos ahí, y ella con su caminar coqueto y decidido, se acercaba cada vez más a mi. En un momento gira a la izquierda y se dirije a la tabaquería. Yo detrás de ella, la sigo, me acerco y le digo: aceptaría la mujer más linda que he visto llegar hoy a esta ciudad que un completo extraño pague su bebida?. Si lo pone de esa manera - aclaró- creo que no tengo alternativa. - Carlos, mucho gusto. - Véronique, enchantée. - Puedo tomarle la primera de tantas fotos que le tomaré en mi vida?. - Vas-y - dijo mostrando una pequeña sonrisa mezcla de asombro y felicidad.

jueves, noviembre 23, 2006

Soy transparente

Últimamente me han pasado un montón de cosas que me han hecho reflexionar acerca de esa natural necesidad de no decir o hacer todo lo que piensas, unas veces por politesse, otras por seguir alguna estrategia, etc. Y mi caso me parece que es bastante especial. Me he dado cuenta de que soy la clase de persona que no gusta tener secretos, quizás sólo aquellos de la vida íntima pero no mucho más aparte de eso. Y me he dado cuenta porque mis mismos amigos en numerosas ocasiones se han preocupado de hacérmelo saber, y bueno, para mi también es algo medio evidente. Entonces pienso por qué he tomado esa actitud tan poco reservada, y creo que en gran parte es producto de aquel sentimiento de culpa que aun traigo con todo lo que pasó con mis dos últimas pololas (en términos matemáticos se podría decir que lo que ocurrió fue una intersección temporal de dos eventos de naturaleza excluyente), y que me obliga inconscientemente a contar todo, quizás para mostrar que no tengo nada que esconder, como un ser absolutamente transparente. Lo que ves es lo que hay. Podría ser una ventaja visto de cierta forma, pero lo cierto es que empiezo a dudar de que así sea principalmente porque quedan en evidencia aquellas partes feas de mi personalidad (no quiero hacer alusión a ninguna en particular) y bueno, la gente en general suele pesar de manera distinta tus defectos y tus virtudes. Pero bueno, no todo puede ser tan malo y también está la otra parte: hay gente que te encuentra cool por como te ven y bueno, siendo que no hay nada que esconder tendré necesariamente que ser cool en serio y no como producto de su imaginación.

Ahora mismo que leo este post me doy cuenta de que estoy contando algo más de mi vida personal, pero en fin, me parece que en este momento estoy condenado a mostrar todo lo que soy. A cada cual el hacerse su propia opinión.

martes, noviembre 21, 2006

Montreal en cien palabras

Salud! Dijimos a coro y chocamos esas copas, obviamente mirando a los ojos. Bebimos aquella última y decidimos que ya era hora de partir. A dónde vamos? - pregunté vacilante. A donde tú quieras – respondió muy segura de sí misma. Salimos del bar no sin antes ponerse las parcas, guantes y gorros. Conozco el lugar perfecto - dije. Caminamos media hora y fuimos a ver las estrellas al Mont-Royal. Habían muchas, más de las que me acordaba de la última vez que miré el cielo con atención. Luego la miré a los ojos y no pude sino decir “me encanta”.

lunes, noviembre 20, 2006

Ayer escribiré el diario de lo que pasó mañana

Aún no llega el día de mañana, pero me adelanto a los hechos y podríamos decir que ayer escribiré lo que pasó mañana, una frase sin sentido ad-hoc con el hecho de escribir el diario de lo que pasó mañana. Por qué escribir mañana lo que pasó hoy?. Es tan falto de visión de futuro, como sin tomar ningún riesgo, cierto de que lo que escriba coincide exactamente y a un 100% con los hechos. Así que como porfiado y soñador que soy he querido tomar el otro camino y me propongo a escribir ayer lo que pasó mañana.

Mañana fue un día como cualquier otro, digamos como cualquier Martes para ser más exactos, y como cada Martes me levanté 2 horas después de oír el despertador. Sí, 2 horas después, ni más ni menos, aunque parezca extraño. Abrí los ojos y luego de cerciorarme de que estaba en mi cama, en mi casa, en Montréal, me puse de pie y encendí el computador. Vi mi correo como lo hago habitualmente y como de costumbre no tenía nada (salvo spam por cierto). Claro, qué podría tener sólo seis horas después de haberlo revisado por última vez. Ahí me quedé una hora más o menos conversando con mi familia para quienes en Santiago y Viña del Mar ya eran 2 hora más tarde. En medio de una conversación debí ir a tomar desayuno y posteriormente la ducha diaria, y por consecuencia a alguien dejé hablando solo, que por lo general son mi padre o mi madre. Luego de estar comidito y limpiecito, empezó la parte estocástica del día. Acá es donde se pone bueno todo esto. Me propongo a relatar cosas que solo ocurrieron mañana y que podrían no haber pasado ningún otro Martes en el futuro.

Salí por la puerta camino al CRT, como en general lo hago casi siempre (salvo cuando me levanto demasiado tarde, en cuyo caso me pongo generalmente de acuerdo con alguien más para ir a comer directamente a HEC) y caminé esos 20 minutos que separan mi cama de mi oficina en aquel centro del saber. Una vez de haber llegado, saludé como cada día a mis amigos GB, M-ER, AC, NL, JP. Intuyo que mañana AC ni JP llegaron antes que mi, pero eso son solo especulaciones. Me dirijí a los computadores y volví a revisar mi correo. Posiblemente tenía aún más spam y nada de mi interés, así que me dispuse a leer papers y tratar de descubrir facets del polítopo del LRP, cosa que ciertamente me llevará años pero en fin, en algún momento hay que empezar y eso haré ayer Domingo.

Llegó la hora del lunch y logré convencer a GB de ir a comer conmigo. M-ÈR y JP decidieron que era mejor quedarse a comer en el CRT, así que partimos con GB. AC estaría esperando por nosotros en la puerta de HEC. Finalmente nos juntamos los tres 10 minutos después de lo acordado, pero ahí estábamos y nos fuimos a comer. Pollo de nuevo? bueno, será, al menos era mejor que la lasaña latiguda que había como alternativa. Una hora tomamos en comer, como de costumbre, pero cuando nos íbamos nos encontramos con un amigo mío, así que nos quedamos ahí los 4 aproximadamente 5 minutos más en medio del pasillo conversando, hasta que acordamos llamarnos y juntarnos a comer algún día de estos en el pasado. Volvimos al CRT y continuamos cada uno con su trabajo, hasta la hora del pause café, cuando decidimos salir a tomarnos esa tacita de café algunos, chocolate caliente otros, que se ha transformado en un rito sagrado en nuestro ejercicio de la profesión de estudiantes de doctorado. 15 minutos estuvimos entumiéndonos de frío para que los fumadores pudieran estar a 9 metros de la puerta del edificio echando humo por la boca. Volvimos a la oficina y ahí continuamos cada uno con su trabajo hasta que uno a uno empezamos a irnos. Yo casi nunca soy el primero pero mañana si lo fui, y la razón era que debía estar temprano en mi casa para poder escribir en mi blog lo que pasará ayer, siempre usando metáforas claro, para que todos entiendan :).

domingo, noviembre 19, 2006

Un clavo saca a otro clavo

Así dice el dicho, que un clavo saca a otro clavo. Y en un momento en mi vida pensé que así sería. Lo que nadie te dice - y de lo que terminé por darme cuenta solo - es que no puedes sacar un clavo grande y gordo con uno chiquito y delgado, porque por mucho que logres sacar el clavo grande, el orificio que va a dejar será más grande que el grosor del clavo pequeñito, e inevitablemente este último quedará flojo en su intento por cubrir el espacio dejado por el otro clavo. Por qué nadie te dice eso antes? Quizás porque en la mayoría de los casos el dicho así tal y como está escrito funciona. Pero claro, en mi caso me di cuenta demasiado tarde que estaba tratando de sacar un clavo gordote y macizo bien clavado en mi corazón con uno pequeño y débil destinado a pasar en banda por el hueco dejado por el otro. Lo que queda entonces son 2 alternativas para meter otro clavo: esperar que el tiempo haga su trabajo y cicatrice esa herida, o bien encontrar un clavo aún más grande que pueda quedar aún más firme de lo que estaba el primero. En mi caso no sé qué va a pasar. Lo único que sé es que ya intenté y logré sacar un clavo enorme de mi corazón, pero estaba tan firme que el sacarlo me produjo una llaga enorme que el clavo chiquito fue incapaz de cubrir. Ahora está la herida abierta y sangrando y sólo el tiempo dirá lo que va a pasar.

La migración de las aves

Dos veces al año migran las aves, siempre buscando el solcito. Cuando comienza el otoño en el hemisferio norte se van al sur y vice-versa. Y si bien los seres humanos nos caracterizamos por ser más sedentarios, en algunos casos particulares también se observa el fenómeno de la migración, con dos grandes diferencias a mi modo de ver: a las aves el viaje les sale gratis y no tienen sentimientos de pertenencia, o al menos no tan fuertes como los que podemos desarrollar nosotros los seres humanos. Y en general nosotros los seres humanos no migramos dos veces al año, sino que producto de nuestro sedentarismo natural cuando estamos en algún lugar por un tiempo relativamente largo comenzamos a echar raíces: hacemos amigos, nos enamoramos, nos hacemos gente del lugar en últimos términos. Y eso hace que sea triste el proceso de migrar. Imaginen que yo viví 25 años de mi vida encerrado en una larga y angosta faja de tierra y de golpe de un día para otro me encontraba en el aeropuerto de Santiago despidiéndome de la gente que más quería en este mundo. Ustedes no saben cuántas lágrimas corrieron ese día y los días subsiguientes, y los subsubsiguientes, e incluso ahora en este momento mientras escribo, vienen a mi memoria muchas imágenes de todo lo que dejé atrás en esta aventura y con ello inevitablemente una gota de agua salada aparece y cae desde mis párpados. Es que el sentimiento de pertenencia (a un lugar, una cultura, una familia, un amor) es algo muy fuerte y la migración produce un quiebre muy profundo en el alma que tarda mucho tiempo en sanar. Recuerdo, para graficar el caso análogo, que cuando volví a Santiago por un mes y medio, luego de haber vivido durante diez meses en Montreal, también fue difícil. Llegué a un país, una cultura, que ya no sentía tan míos como antes, y entonces me di cuenta de que estaba comenzando a echar raíces (emotivamente hablando) acá en Montreal, y había sido algo total y absolutamente inconsciente. A tal punto que luego de tres semanas en Santiago ya no soportaba estar lejos de mis amigos, mi ciudad, mi casa, acá en Montreal. Y si bien echo mucho de menos a mi familia, yo siento en este momento que pertenezco a Montreal, y no a Santiago, quizás porque fue acá que me hice independiente de mis padres - financieramente hablando al menos, porque los lazos emotivos han crecido en todo este tiempo - y comencé una nueva vida. Y ahora que escribí todo esto y lo leo de vuelta, pienso en la suerte que tenemos los seres humanos de poder amar como lo hacemos. Si no, probablemente también migraríamos dos veces al año, y quizás esa misma necesidad haría a la evolución que nos dé alas para hacerlo (y no salga tan caro).

jueves, noviembre 16, 2006

De vuelta a un viejo amor

Ya confesé que fui infiel muchas veces. Bueno, uno de los episodios que más me dolieron respecto de ese tema fue cuando dejé a mi viejo amor la guitarra de palo por una de carne y hueso. Siempre fue fiel a mi y, lo que es mejor, nunca fue celosa. Por eso siempre que la tomaba mantenía la misma viva sonoridad que de costumbre. Creo que me la regaló mi papá por allá por el año 1993 o por ahí, coincidiendo con el comienzo de mi tardía pubertad (mi primer beso lo di casi a los 16 años), y bien recuerdo que varios de mis primeros besos los di con la guitarra en mano. Es que al parecer pocas cosas hay más seductoras pa una mina (chilena) que un tipo varonil, buenmozo y simpático (o sea como yo) que además toque guitarra. No sabría bien decir cuántas pololas conseguí tocando guitarra, pero de las que recuerdo serían por lo menos tres, y sólo me acuerdo del nombre de dos, y del cuerazo de una :).

Desde Alberto Plaza (prometo que nunca más toco nada de él) hasta Pearl Jam, Nirvana y Los Tr3s. Desde canciones cebollentas y romanticonas hasta el mejor grunge y rock. De todo pasó por la boquilla de esa maravillosa amante que fue mi guitarra. Ahora está en Santiago esperando que le vaya a hacer visita, lo que lamentablemente no va a ocurrir sino hasta al menos un año más. Pero mientras esperamos ambos ese maravilloso reencuentro, y dado que me he sentido muy solo últimamente, he decidido recurrir a la prostitución, y de tal forma he comprado otra amante. Así es, mi amigo GB que tiene tarjeta de crédito y además un ojo único para todo lo que sea promociones y ofertas especiales me dio el dato de una guitarra en super oferta en radioshack acá en Montreal. Me gustó altiro y le pedí que pagara con su tarjeta de crédito la módica suma de 56 CAN$ (aproximadamente 26 lucas) por una guitarra acústica FirstAct. Ahora tendré que comenzar a bajar e imprimir cancioneros para tener qué tocar (recibo sugerencias porque no estoy muy al día musicalmente hablando y no quisiera que me tilden de noventero).

miércoles, noviembre 15, 2006

Ganó Chile, pero...

Hoy fue uno de esos días en que sabes que las cosas van a salir mal, y obvio cuando piensas así no te equivocas. Y cuando me pasa eso, echo de menos. Echo de menos un montón de cosas. Sobre todo el poder estar con el Tommy que es el único que entrega cariño sin hacer preguntas. Quizás por eso lo quiero tanto también. Me gustaría estar con el guatón y rascarle la guata hasta tal punto que se enoje conmigo, se pique y me simule un mordisco (porque nunca ha hecho más que eso tampoco). Echo de menos estar en mi cama de una plaza en Santiago. Y ni sé por qué, si acá tengo una de dos plazas que podría compartir con alguien quizás. Quizás por eso mismo: en este momento me basta con el espacio necesario para mi. Es uno de esos días en que quieres estar solo y que nadie te moleste, que das gracias a Dios por estar, justamente, solo. Pero contradictoriamente no quiero sentirme solo, y me gustaría estar con aquellos que no me piden nada, que solo dan, como mis papás, mi tía Marta, mis hermanos (aunque pensándolo bien son buenos pa pedir los weones xD), el Tommy, mi nana, principalmente. Los echo mucho de menos pero tengo que tener el cuero duro. La vida independiente es así, tiene su parte buena, la de hacer lo que quieres, pero también su parte mala, la de sentirse muchas veces solitario.

Ganó Chile, tres a dos a Paraguay, con un golazo del mago Valdivia. Fue quizás la única alegría del día de hoy, porque pa qué andamos con cosas, que gane Chile un partido de fútbol internacional es tan frecuente como el paso del cometa Halley. Pero fueron solo dos horas del día, y unas de las últimas, así que no sirvió para decir "hoy será un buen día".

Quizás me siento así en parte también porque mientras acá comienza a sentirse el frío invernal, en Chile ya empiezan los calores insoportables. Aparecen los bikinis, las fotos en la playa, los bronceados tropicales, las idas al gimnasio desesperadas por perder esos kilos de más de aquí a Enero. Y para peor, se viene navidad, y por segundo año consecutivo la voy a pasar acá en Montréal, y mucho más solo de lo que la pasé el año pasado. Es época de nostalgias, de cambios, de reencontrarse con uno mismo y de valorar a los más cercanos. Lástima que estén tan lejos.

martes, noviembre 14, 2006

He sido descubierto

Me descubrieron! Todo estaba perfectamente planeado. Había elegido ropa oscura, de esa que no uso nunca, y había tomado un camino distinto al habitual. Desde que me levanté intenté hacer todo lo que no suelo hacer. Digamos desde el mismo momento en que abrí los ojos. Hoy era el día de ejecutar el plan, y todo debía salir como lo planeado. Tomé como desayuno tostadas con huevo y bacon y una taza de té, cuando por lo general sólo como una tostada con margarina y mermelada y bebo leche con cereales. Luego abrí el agua de la ducha, y no sé por qué pero mientras estaba duchándome sentía que tenía el estómago pesado. Quizás porque por lo general acostumbro a hacerlo al revés: primero la ducha y después el desayuno. Me sequé y me vestí. Debí mirar bien adentro en los cajones y ponerme esos pantalones y esa polera que me compró mi madre hace 5 años y que nunca me puse. Bueno, nunca no. Más bien dos veces, y ésta sería la tercera. Pero las otras dos no debía hacer algo tan importante como hoy. Según yo me veía horrible, pero bueno, según mucha gente me veo horrible así que pensé que no haría ninguna diferencia estética. Pero debía estar irreconocible para que los videos de las cámaras de seguridad no pudieran identificarme. Salí y tomé el autobus, pero en la dirección contraria. Daba igual a donde ir puesto que después de todos modos debía tomar metro. Pagué el autobus y me senté. No podía arriesgar nada y lo hice aún cuando sabía que detrás mío subiría una señora cuyos años reflejaban una dificultad mucho mayor a la mía para tenerse en pie. Pero lo primero es lo primero - reflexioné - y lo hice igual. Al tomar el metro fue lo mismo. Ocupé el único asiento desocupado y me fui escuchando The Rolling Stones. Me gustan más The Beatles pero la ocasión lo ameritaba. Y los rolling's me gustan igual así que apreté play y no me preocupé más. No me preocupé más hasta que tuve que bajar. Llegué a la oficina. No era el mismo edificio que solía frecuentar cada día. Éste era distinto, con un hall de entrada más grande y paredes en mármol. El piso estaba recién encerado a tal punto que podía verme en él. En ese momento me di cuenta de que aún tenía una legaña en uno de mis ojos. Quizás por eso me descubrieron, porque fue lo único que me podría haber identificado. Tanto cuidado que presté y no fui capaz de sacarme esa legaña que como cada día estaba ahí, y que por lo general me acompañaba hasta el mediodía. En ese momento no le di mayor importancia y continué mi camino. Tomé las escaleras, aún cuando sabía que iba a llegar muerto. 1, 2, 3, 4, 5, 6, 7 y 8. Octavo piso, oficina 822. Dónde estará? partí a la derecha, pues por lo general siempre tomo el camino de la izquierda. Y no me equivoqué. Ahí estaba el 822, grabado en una placa metálica, esperándome. Entré sin golpear y, como estaba previsto, estaba ahí, al teléfono. Fue entonces cuando supe que había sido descubierto. Feliz cumpleaños - le dije -, y sólo atiné a poner el ramo de 49 tulipanes en el macetero que ella ya había preparado. Lo sabía - me respondió - intuición femenina, se llama. 365 días más tendré que esperar para saber si por fin podré sorprenderla con un regalo inesperado.

lunes, noviembre 13, 2006

El valor de las personas

Desde hace tiempo vengo pensando en este asunto. Estamos acostumbrados a ponerle valor a las cosas, pero no a las personas. Por ejemplo es normal pensar que un televisor SONY sea más caro que un televisor de iguales características pero de marca genérica (los típicos esos hechos en China). Pero con las personas es distinto. Porque en las personas estamos acostumbrados a darle valor a su expertiz en algún área, a su conocimiento, sus estudios, en fin, a lo que son capaces de aportar en valor monetario en el mercado laboral. Es de ese modo que un ingeniero tendrá un valor de mercado cercano a los 2000 CAN$ por mes, un obrero de la construcción de 500 CAN$ por mes, un jugador de fútbol como Ronaldinho de 15 millones US$ por año y así lo mismo con todas las profesiones y oficios. Pero qué valor tendrá el mismo Ronaldinho si se dedicara a vender papas en la feria? Entonces su valor como agente de trabajo sería probablemente cercano al de un obrero de la construcción. Es claro entonces que el valor (como agente de trabajo) de una persona dependa no sólo de su expertiz en un área sino además del área misma, y por lo tanto deja de ser un valor absoluto.

Y así pasamos al tema que en realidad me interesa, y que no tiene nada que ver con plata, ni con el valor de una persona inserta en el mercado del trabajo. Me refiero al valor que se le da a una persona según sus sentimientos (bueno, malo, etc.), su carácter (fuerte, débil), su educación (en el sentido de politesse más que en el de años de escuela), el respeto hacia los otros, y un montón de otras características que al fin de cuentas nos hacen ser seres humanos. Y a esas características es difícil darles un valor, puesto que no sirven en el sentido funcional de la palabra: no vas a construir una casa siendo bueno, o teniendo carácter fuerte, respetando a tus semejantes, etc., aunque sí todo eso va a influir indirectamente en tu expertiz en el tema de construir casas al cual ya se le dio un valor. Y luego viene la pregunta, Cuánto valgo? Así es, y esa pregunta me la hice hace no mucho cuando me hicieron sentir que valía menos que nada. Porque si bien uno no es capaz de darse un valor monetario, hay ciertas veces que los otros te hacen sentir cuál es el valor que ellos te dan. Y esa vez me hicieron sentir que valía menos que nada. Otras veces he sentido que valgo demasiado, mucho más de lo que yo mismo me valoro, y ha sido única y exclusivamente porque he tenido a alguien que me ha hecho sentir que así es. Pero de qué manera puedes sentir cuánto vales? Yo no lo sé, pero lo que sí puedes saber es si vales más o menos que fulano, zutano o mengano. Y eso se nota. Y lo noté tambié al revés, cuando hice sentir a una persona que no valía nada para mí, aún cuando nunca fue así y de lo cual me arrepiento un montón. Pero así le hice sentir, y cuando alguien te demuestra que para él no vales nada, entonces es lógico pensar que para esa persona no tenga ningún sentido estar contigo. Y si bien no me quita el sueño saber cuánto valgo, me he dado cuenta de que el amor de pareja, en gran parte, se basa en valorar a la persona que está a tu lado más de lo que ella misma lo hace, y que sea con reciprocidad. Ahora yo siento que valgo muy poco así que cualquier persona que me valore aunque sea un poquito ya lo sentiré de manera muy especial.

domingo, noviembre 12, 2006

El humor en los tiempos del cólera

Anoche me acosté a las 3 de la mañana, y dado que hay 2 horas de diferencia con Chile me acordé que probablemente se hubiera actualizado la web de lun.com, que generalmente se hace a las 3-4 de la mañana hora de Chile. Efectivamente así fue y la web ya se había actualizado, llena de basura, pero yo ya aprendí que para ver algo interesante en lun se debe ir derechito a las páginas finales. Me refiero a las tiras cómicas, en particular a Calvin y Hobbes, que lamentablemente debe compartir página muchas veces con Condorito, lejos, pero por mucho, la peor tira cómica de humor que ha existido en la historia. No sé si alguna vez a Pepo y sus secuaces se le ocurrió ver lo que se hacía en otros países, como en Argentina sin ir más lejos, donde Fontanarrosa (con sus chistes de fútbol, entre otras cosas) y Quino (con Mafalda) son fieles representantes de lo que es el humor fino y de buen gusto. Sus historietas son de aquellas que sin sacar carcajadas, te hacen ver que el humor está en todas partes y, más aún, está muy presente en los momentos más difíciles de la persona.

Y bueno, el humor está en todas partes y en todo momento. Es deber de uno sacarle partido, verlo y aprovecharlo. Porque la vida sin humor no es vida. Pudo alguien alguna vez pasar un día entero sin reír? Yo al menos nunca he podido y espero que eso nunca ocurra, porque uno de mis mayores placeres en la vida es el de reír. Es gratis, fácil y te hace sentir bien. Qué mejor?.

Por qué digo todo esto? Pues porque este último tiempo en que he estado muy afectado sentimentalmente - cosa que todos saben - me he dado cuenta de que una buena tira cómica, hecha con clase, te ayuda un montón a pasar esos baches de pena. Y escribo también porque es una pena que Condorito con lo fome que es siga teniendo lugar en diarios y revistas. Muchos dirán "pero si es chileno, deberías apoyarlo" y solo se me ocurre pensar que el hecho de que sea chileno empeora aún más el asunto, pues como que siento una sensación de entre rabia y vergüenza. PLOP!

Pero historietas como Calvin y Hobbes, Mafalda o los chistes de Fontanarrosa es otra historia. Sin explotar recursos complicados, manteniendo una simpleza que sin embargo exige un entendimiento (y posiblemente un C.I.) sobre el promedio son capaces de lograr transmitir ese humor que para mi sería imposible poder hacerlo y que por lo mismo les agradezco desde el fondo de mi alma. Ahora me voy a seguir mirando algunas de las historietas de Calvin y Hobbes porque con tanto estrés acumulado necesito relajarme un poco.

Estoy gordo

Así es. No me he pesado hace un rato pero debo estar cerca de los 75 kilos. Para mis 178 cms. de altura me parece demasiado. Mucha gente lo ha notado pero yo más que nadie. Lo noto al sentarme y ver la prominente barriga que se asoma a saludarme, o al pararme en una cancha de fútbol y sentir cómo me cuesta moverme y lo que me pesan las piernas. Pero eso no sería tan malo. Lo peor de todo es que no sé cómo bajar de peso. O mejor dicho, no tengo la voluntad para implementar el único método efectivo para curar este mal: ejercicio. Ni siquiera dieta necesito, ya que siempre he sido de metabolismo rápido. Pero estoy tan sedentario que no soy capaz de procesar como debiera todo lo que como, y cada día que pasa siento que retengo más y más masa (en su mayor parte grasas saturadas y trans xD). Es tan fácil la solución y por otro lado estoy tan poco habituado a hacer ejercicio, que no sé, como que va contra mi naturaleza. Pero sé que debo hacerlo, y para eso escribo este post. Necesito que todo el que entre escriba y me diga que está de acuerdo en ambas cosas: 1) que estoy gordo y 2) que necesito hacer ejercicio. Sólo así podré tomarme esto en serio y lo haré por respeto a ustedes, mis fans. Ahora bien, cuándo empezar? La idea sería hacerlo cuanto antes, pero no hoy :). Digamos sí o sí antes de que termine el mes de Noviembre. Por otro lado, y suponiendo que me decido a hacerlo, necesito orientación para saber qué hacer, y para eso pueden mirar la página del CEPSUM y sugerirme lo que me conviene dadas mis necesidades y mi perfil. Sería importante también que fuera alguna actividad entretenida, y que me motive a practicarla. Por ejemplo, un ejemplo de actividad no entretenida que no haría nunca sería trotar, porque además de aburrida exige mucho la respiración y para un asmático eso no es muy recomendable. De repente un deporte de raqueta o de juego en equipo estaría bueno. Y bueno, os dejo la palabra.

viernes, noviembre 10, 2006

To me, you are perfect

Ayer la vi. Era perfecta. O eso al menos sentí yo, que es lo importante. Hoy mientras caminaba rumbo a mi casa me preguntaba qué significa ser perfecto... porque el solo hecho de definir esa palabra ya tiene muchas imperfecciones. Así que seguí pensando y me di cuenta de la simpleza que adquiere la perfección muchas veces. La simpleza, por ejemplo, de un atardecer de Enero a la orilla del mar en Concón, en ese momento justo y preciso cuando el sol adquiere su color rojo más intenso. O ese tiro libre lanzado con pierna izquierda dirijido al ángulo superior izquierdo del portero, que nos hizo gritar de felicidad a mi y a muchos compatriotas como pocas veces en la vida. O una sonrisa, simplemente.

Una sonrisa fue todo lo que necesité para darme cuenta de que era perfecta. Perfecta para mis ojos, mis oídos y ese qué sé yo que te hace subir las pulsaciones y te hace articular las palabras sin la soltura habitual, como tartamudeando por miedo a no pronunciar bien una palabra, como si supieras que la perfección está frente a ti y cualquier cosa que digas romperá ese hechizo. Hablaba, hablaba y hablaba, pero en el fondo no sabía qué decir. Articulaba oraciones y lo único que esperaba era esa sonrisa que me hiciera pensar que yo para ella en ese momento existía, que estaba ahí sentado al frente y no era solo un cuerpo inerte emitiendo sonidos que se desvanecerían rápidamente en el aire.

Ahora ya es otro día y no sé qué hacer. No sé qué hacer porque ni siquiera sé si deba hacer algo. No quiero forzar una situación, pero al mismo tiempo tampoco me puedo quedar esperando que venga a golpear la puerta de mi casa para decirme que siente lo mismo. Quizás haber escrito todo esto sea ya hacer algo, quién sabe. Digamos que de pura casualidad googleando por ahí llega a este blog y se transforma en el primero de una cadena de afortunados hechos. Sin embargo, por mucho que eso ocurra (llegar a este blog), no tiene cómo saber que me refiero a ella. A menos que dé alguna pista ;-), como por ejemplo que esa blusa rosa le queda... perfecta :).

Pensaba escribir en este post más acerca de la perfección y menos sobre ella, quizás para poder decir a través de metáforas todo aquello que he dicho de manera tan directa (bueno, tanto como TAN directa tampoco ha sido), pero es algo que me supera y la verdad ahora que lo pienso bien, ni una puesta de sol a la orilla del mar ni un tiro libre al ángulo para clasificarnos a segunda ronda le hacen justicia a esa sonrisa... simplemente perfecta.

jueves, noviembre 09, 2006

Amigo de mis amigos

Amigos no tengo muchos. Amigos amigos, esos que aparecen cuando te está yendo mal. Los mismos que en tus peores momentos se acercan a ti sin que los llames y te hablan, te aconsejan, te escuchan. Sin embargo, aunque no tengo un montón de amigos, sí puedo decir que tengo varios muy buenos. Incluso muchos de ellos ni siquiera saben que para mi son mis amigos, pero no importa. Para mi lo son justamente porque han aparecido en las malas.

Cómo olvidar entonces aquellas idas al Manhattan, núcleo densificado de la warrería santiaguina. Mi partner, FC, quien a los dos días luego de haber pisado Santiago después de 10 meses en Canadá me dice "Lolo, vamo' al Manhattan. Unos amigos que fueron me dijeron que es la zorra". Le pregunté qué onda era y me dijo "es entre un bar, una disco y un topless". Y la descripción no podía ser más exacta! El lugar era justamente eso: quieres tomar? vas al bar; quieres bailar? después del show se habilita la pista de baile; cuál show? el de las minas en pelota arriba del escenario :). No fue mucho el tiempo que estuve en Santiago pero pucha que me ayudó tener a FC cerca. Si a esas idas al manhattan le sumamos las traspiradas mañanas de pichangas sabatinas y su buena dosis de idas al liguria, lo que resulta es un mes en la capital de mi país, pasándolo pésimo a ratos y súper bien en otros momentos. Estando dadas las circunstancias, mi estadía estaba destinada a una depresión segura y FC y el resto de Dando la Cacha (ver foto) ayudó a que no fuera un martirio. Mención especial a RH y CC quienes sin tener por qué, pusieron la oreja y fueron capaces de escucharme probablemente en mi peor momento mientras estuve en Santiago. Ahora con la pesrpectiva que dá el tiempo se agradece el gesto.

Y así mientras escribo vienen a mi mente otras personas, quienes también en su momento han ayudado a que mi vida no sea el martirio que en otros momentos he sentido que es. La espera interminable y tortuosa de una llamada telefónica proveniente del extranjero que seguramente nunca llegará repentinamente se interrumpe por una invitación a tomar unas cervezas a un bar, a bailar a una discoteca, jugar al tenis, qué sé yo. Y si bien la espera sigue, al menos estas pausas construyen un oasis en medio de la soledad de mi alma. De mis camaradas acá en Montréal no puedo dejar fuera a quienes me han acompañado en las buenas y en las malas en estos 10 meses desde que llegué: GB, AC, DA, CR, JP, M-ER, JAL, DE-K y algunos otros que omito no porque no me importen mas solo por el temor a olvidar a alguno en mi afán por no omitir a nadie.

No puedo dejar de dedicar alunas líneas a quien ha sido una de las personas que más he apreciado durante mi estadía en Montréal, y que pronto emprende viaje a su tierra natal. Me refiero a mi buen amigo AC, o Dr. AC mejor dicho. Cuando leas esto mi buen amigo, déjame decirte que te aprecio mucho, que realmente hoy me puso muy contento ver que lograbas obtener lo que viniste a buscar a estas lejanas y frías tierras. Obviamente me refiero a tu título de Ph. D. (en Management Science si no me equivoco?).

Y bueno, tengo a muchas personas en mi maltratada mente y en mi destruida alma, pero déjenme decirles a todos ustedes que los quiero mucho, y que me hace muy feliz tenerlos como amigos. Creo que este es el post más cebolla que he escrito pero me parece que es el momento preciso para hacerlo. Es el momento preciso porque como dice Borges, todas las cosas le suceden a uno precisamente, precisamente ahora. Siglos de siglos y sólo en el presente ocurren los hechos.

martes, noviembre 07, 2006

Confieso que he sido infiel

Es difícil decirlo. Difícil también es hacerlo. Sí, yo pensaba que sería algo más fácil, así como que llegas, eres infiel y te olvidas. Pero es difícil hacerse el leso cuando realmente te importa. En un principio era entretenido, una experiencia nueva, pero de a poco se fue convirtiendo en una pesadilla. Si a eso sumamos una serie de infortunados hechos, lo que resulta no puede calificarse sino como una catástrofe del alma y la conciencia.

Pero más fuerte aún es la confesión siguiente: No he sido infiel una, sino muchas veces. Cuántas? demasiadas. No me alcanzan los dedos de la mano y de los pies para contarlas. Desde que soy muy chiquito que esto se viene repitiendo y he comenzado a pensar que realmente es un estilo de vida. Pero es difícil vivir con eso, como dije al principio. Hay que tener el cuero muy duro para poder soportar todos los malos ratos que esto acarrea. Quiero empezar por el comienzo, quizás remontándose al año 1983 o por ahí, cuando comencé a tener uso de razón. No recuerdo bien, pero debe haber sido en esa época cuando por primera vez dije "de Santiago", a la pregunta: "de dónde eres?". Creo que esa fue mi primera vez de muchas. Por ejemplo la primera vez que toqué una pelota de básquetbol, por ahí por el año 1987. Si hasta formé parte de la selección de básquetbol del colegio! Yo, un futbolista al 100%!. Luego intenté volver con mi antiguo amor (el fútbol) y para eso tuve una transición como arquero para luego saltar a mi verdadero amor que es con la 10 en la espalda. Y bueno, luego por allá por el año 1996 volvería a ser infiel al fútbol con el tenis y otros deportes. Nunca le pude ser fiel al fútbol y, por lo mismo, éste se tomó su bien merecida revancha diez años después.

Llegamos a la pubertad, y con ello los vellos entre las piernas y 50 erecciones al día. No sería raro que por primera vez le fuera infiel a quienes hasta ese momento habían sido las únicas mujeres de toda mi vida: mi mamá y mi nana. Sin embargo, como siempre he sido medio pajarón, no sería hasta el año 1995 que esa infidelidad se consumaría en cuerpo y alma (hasta ahí había sido solo de pensamiento). Edipo ya había muerto. Claudio el semental salvaje había nacido y comenzaba a dar sus primeros pasos. Luego vendría la rutina: durante el año 2 ó 3 pololas que no duraban más de 2 meses cada una, hasta el verano por cierto, cuando toda la acción se concentraba entre los meses de Enero y Febrero, por allá en las fértiles tierras de la séptima región, en un fundo propiedad del arzobispado de Talca, alejado de la civilización, cuyo nombre tengo tatuado en mi cabeza como en aquella roca: Las Lajas. Gordas, flacas, altas, bajas, viejas, guaguas, blancas, negras, tetonas, culonas y planas. Nunca fui fiel a un estereotipo de mina. A esa edad en plenas vacaciones de verano lo importante era besar (y eso era suficiente. Es raro ver que fuera así si ahora lo vemos en la perspectiva que dan los años). Poco importaba qué o a quién. Un par de mínimas restricciones era que caminara en 2 piernas y produjera litros y litros de estrógenos y progesterona. Pero con los años el gusto se iría refinando. Por ejemplo, recuerdo cuando por primera vez tomé vino en botella. Por primera vez le fui infiel al siempre recio y económico vino en caja, a.k.a. guatero espacial. De igual modo en mi corta época como fumador, recuerdo aquella vez que por primera vez no fumé Life para fumar Belmont Light. Qué diferencia de calidad! (y de precio por cierto). Pero esas infidelidades serían emíferas a costa de la restricción dura de presupuesto. Podríamos decir que por lo tanto sería la primera vez que volví a mi antiguo amor luego de una infidelidad. Pero claro, una caja de planella o una cajetilla de life te perdonan fácil. Para hacerte una idea, imagina que estás con la mina más mala de la tierra. Obviamente en algún momento le serás infiel si la ocasión se da. Crees que esa mina te va a decir que no si le pides volver? No pos, si seguro no se hará de rogar. Claro, el problema lo vas a tener cuando quieras volver de Planella a un vino Los Vascos. Si aún no les queda claro, sería como intentar volver de un mal vino québécois a un buen vino chileno ;-).

Así llegamos a los tragos en los bares. Cómo olvidar aquella época dorada de la Escudo de litro, a la que dejé primero por algo mejor, la piscola de luca y a la que a su vez le fui infiel muchas veces con un cacique añejo + coca cola. Con tanto que he escrito que se me ha perdido la dimensión temporal. Podríamos decir que vamos en el año 2004 más o menos. El 2004 y la mitad del 2005 diría que fue una época de tranquilidad sentimental. No hubo grandes infidelidades (siempre habrá su canita al aire) y por lo tanto me gustaría saltarme directamente a la segunda mitad del año 2005. Por primera vez le fui infiel a mi tierra, aquel 3 de Septiembre cuando por primera vez pisé suelo québécois. Sin darme cuenta comencé a serle infiel a mi lengua y comencé a involucrarme directamente con el francés, que debe hablarse para darse cuenta que es realmente la lengua del amor. Me enamoré de Québec que me ha adoptado como su amante más deseado. Y bueno... llegamos al 2006 donde por primera vez me siento frente a un teclado francés a escribir en un blog en castellano. En este momento estoy siendo infiel... y estoy seguro que volveré a serlo muchas veces más. Seguro se me olvidan algunos episodios, la mayoría involuntariamente, otros absolutamente a propósito. Recuerden que un caballero no tiene memoria ;-).

lunes, noviembre 06, 2006

Chile vs. Perú

Nosotros tenemos a Elías Figueroa. Ellos, a Teófilo Cubillas. Nosotros tenemos a Michelle bachelet. Ellos, a Alan García. Nosotros tenemos al pisco chileno. Ellos, al peruano. Nosotros tenemos las papas chilenas. Ellos, las peruanas. Nosotros tenemos 15 millones de chilenos. Ellos, 26 millones de peruanos. Nosotros tenemos a Pinochet. Ellos, a Fujimori. Nosotros tenemos a Arturo Prat. Ellos, a Miguel Grau. Nosotros tenemos a Santiago. Ellos, a Lima. Nosotros tenemos Arica. Ellos, Tacna (alguna vez fue al revés). Nosotros tenemos a Pablo Neruda. Ellos a Mario Vargas Llosa.

Por qué digo todo esto? Porque hoy hablando con unos amigos brasileros me dijeron que hablaron con una chica quebeca de quien me declaro en amor absoluto (si, ya sé lo que estarán pensando mis amigos acá en Montréal :P). Hace poco almorzando en HEC uno de ellos se encontró con esta chica y la invitó a almorzar con nosotros. El almuerzo hubiese sido uno más de tantos si no hubiese sido porque esta chica en cuestión me encantó. Le pedí a uno de ellos que me hiciera gancho, lo que no sucedió hasta hoy. Pero cuál fue la respuesta de la chica cuando mis amigos le hablaron de mi? "Ahhh si, el chico peruano"... Y bueno, ahora me metí a wikipedia y busqué por un lado Chile, y por el otro Perú. Quiero saber si somos tan parecidos los chilenos y peruanos como para que me confundan con unos de ellos. De antemano quiero dejar en claro que no tengo nada en contra de los peruanos, porque sé que no faltará quien se tome este topic de mala manera. Es más, la esposa de uno de mis primos hermanos es peruana, y su retoño es chileno-peruano (y no peruano-chileno ya que sanguíneamente es mitad y mitad, pero nació en Chile :)). Bueno pero lo importante aquí es lo siguiente: Quiero establecer de manera total e inequívoca que Chile no es lo mismo que Perú. Para tal efecto quiero mostrar un paralelo de lo que dice wikipedia respecto a ambos países. Los cuadros de los costados muestran lo que aparece en wikipedia.

Sin embargo, a pesar de todas las diferencias que se pueden encontrar entre chilenos y peruanos, hay varias similitudes que a uno lo podrían hacer dudar respecto de su verdadera identidad. Por ejemplo como dije antes, Arica alguna vez fue una ciudad peruana, y Tacna por el contrario fue chilena. Flavio Maestri jugó en Chile y fue figura en la U, y Facha Martel la rompe actualmente en Alianza de Lima. La canción La joya del pacífico ("...mi valparaíso, puerto principal. Tus mujeres, son blancas margaritas...") es cantada por Lucho Barrios, un intérprete peruano. Fujimori estuvo no sé cuánto tiempo arrancando de la justicia y a dónde se le ocurrió ir a esconderse? a Chile! Ahora tenemos el cacho de tener que juzgarlo pa extraditarlo a Perú.

Y no sé, podría escribir un montón más pero como buen chileno (o peruano?) me da paja seguir así que por ahora lo dejamos ahí.

domingo, noviembre 05, 2006

Mi próxima polola

Como decía en el artículo anterior, no puedo esperar un amor que quizás nunca vuelva, así que me he decidido a planificar un Plan B. El plan es simple, y consiste en elaborar una lista de posibles candidatas a enamoramiento mutuo (mutuo debe ser para que funcione). Sin embargo no me cierro a otras posibilidades (en diversificar está el éxito como dicen algunos economistas) y por lo tanto pretendo presentar esta lista más que nada como una colección de minas tipo, es decir, que poseen alguna característica que me gustaría encontrar en mi futura pareja.

Gwyneth Paltrow tiene todo lo que me atrae en una mina: es linda, tierna, tiene una presencia que la hace destacar sin ser grotesca, parece sencilla (no sé si lo sea, pero mi mina ideal debe al menos parecerlo. No me gustan las minas HEC style). No lo sé, me parece que no es más lindas que muchas de las minas de Hollywood, sin embargo no hay ninguna que me atraiga más que ella.

La Mona Chita, célebre heroína de las películas de Tarzán no podía faltar en esa lista. Por qué? Porque tiene algo que me encanta en una mina: salvaje. esas minas que a la hora de los quiubos se olvidan de todos los cánones de comportamiento y buen gusto. No hay nada como una noche de amor loca y descontrolada sexualmente! Por eso la Mona Chita tiene su lugar: culto al salvajismo carnal de un sábado por la noche.

Luciana Salazar tiene todo lo que no me gusta pa una polola, pero para qué andamos con cosas: nunca está de más un buen culo y unas buenas tetas no? No debería estar en esta lista pero la pongo igual porque en la vida no todo es amor puro y verdadero. También está lo otro :).

Keira Knightley, que es un poco lo mismo que Gwyneth Paltrow, es decir, esa belleza sencilla, nada de grotesca y una sonrisa que mata. Por qué la puse si ya había puesto a Gwyneth Paltrow? No sé, quizás para recalcar que me gustan las minas así :). Quiero recalcar la performance de Keira Knightley en Love Actually, donde comparte roles con un montón de actores conocidos y a ella le toca hacer el rol de amor imposible. Bueno, para mí también lo es :P.

Sophie Marceau tiene lo que no tiene ninguna de las otras: es francesa. No sé, desde que estoy en Québec me enamoré de la lengua francesa. Una mina que hable francés y que sea linda como ella: PRICELESS. La vi en la película Anthony Zimmer, muy mala para ser cine francés, pero por haberla visto a ella valió la pena :). Una quebeca también sirve en too caso :P.

Y bueno, podría quizás adjuntar algunos otros ejemplares a la lista, pero me parece tan loser la idea que prefiero detenerme acá :).

Errar es humano...

Hay momentos en la vida que quisiera no haber vivido. Algunos tan banales como aquella vez en que jugando por la selección del curso -creo que en cuarto medio- fallé un penal, y con eso mi carrera futbolística finalizó abruptamente sin siquiera haber podido tener un despegue. Aquella vez íbamos empatando 1-1 contra otro cuarto medio cuando se produce penal por falta a no sé quién, cuando faltaban 5 minutos para el final del encuentro. Si hacía ese gol, clasificábamos a la siguiente ronda. Si no, estábamos eliminados. Creo saber lo que sintió Roberto Baggio el '94... guardando las proporciones por cierto. Por cierto aquel error solo me cortó mi carrera futbolística y en ningún caso me logró afectar más que eso. Otros errores me han marcado de manera muy dura. Como el error de estar enamorado y no darse cuenta... ese error que luego se transforma en el error de pensar que me podía enamorar de otra persona... y que luego se transformó en el error de pensar que podía haber vuelta atrás.
Por qué escribo todo esto? Simplemente quiero contar que tengo pena, mucha pena. Que si estoy arrepentido de lo que hice? De pocas cosas me he arrepentido verdaderamente en mi vida. Ésta es una de esas. Lo paradójico es que ahora siento que estoy más enamorado que antes. Quizás estoy más enamorado que nunca. Y bueno... la vida no resiste tanto amor junto y por lo mismo... es lógico que este amor no me sea correspondido. Me pidieron tiempo para pensar. Cuánto tiempo? Cuánto tiempo se puede esperar al amor de toda una vida? Cuando me lo cuestiono de esa manera la respuesta parece obvia: "toda la vida" debería ser. El problema es que no puedo esperar. Esperar un amor que quizás nunca vuelva es como esperar que chile gane un mundial de fútbol alguna vez. Es algo que puede pasar... pero es tan improbable que no puedo pensar en detener el reloj de mi vida esperándolo.
Sigo con pena. Pensé que escribir el párrafo anterior me ayudaría a descargarme. Lo cierto es que lo único que logró fue que me diera aún más pena. Sé que quizás pasará toda una vida para que la persona que más quiero lea este blog, y que probablemente quizás nunca lo haga. Pero si lo hace, quiero que sepa que sigo enamorado, como un estúpido, como un pobre estúpido. Pero no puedo hacer nada. No se puede obligar a otra persona a que se enamore de uno no? (si estoy equivocado y alguien sabe cómo hacerlo agradecería mucho un correo explicativo con el procedimiento a seguir). Pero errar es humano. Lo he oído miles de veces. Si hasta Cristo se equivocó muchas veces. Claro, no es un buen ejemplo porque al final lo crucificaron por eso. Pero yo... que soy un pobre estúpido, obvio que me iba a equivocar. Ahora bien... errar es humano, pero perdonar... dar una segunda oportunidad -contradiciendo lo que dice el dicho- también es humano. Todos merecen una segunda oportunidad, incluso un pobre estúpido como yo.
Mientras tanto seguiré esperando... debo estar preparado para cuando Chile gane su primer mundial.

sábado, noviembre 04, 2006

Cosas que pasan... cosas del fútbol

Primero que nada quiero pedir perdón a todos quienes llegaron a este blog por algún buscador usando la palabra fútbol, porque les quiero decir que este blog en realidad no tiene nada que ver con el deporte más hermoso del mundo. Bueno... decir que no tiene nada que ver tampoco es cierto. El fútbol en general es un deporte bastante predecible. Me explico: Si juega el Real Madrid contra Santiago Morning, que viene de bajar a la división Dando la Cacha del fútbol chileno, y hacemos una encuesta a 100 personas sobre quién ganará, seguramente un 99% de la gente apostará por el real madrid y, es más, no se van a equivocar. Sin embargo... afortunadamente existen las llamadas cosas del fútbol... que hacen al deporte rey el más emocionante del mundo y que... por ejemplo, nos tiene a nosotros los chilenos contantemente apoyando a una selección chilena que da la cacha todo el tiempo y de vez en cuando nos da para reír también. Se acuerda alguien de aquel campeonato sub-20 clasificatorio para los juegos olímpicos de Sidney 2000? En el partido final de la primera fase Colombia debía perder por una diferencia de 7 goles o más contra Brasil... y qué pasó? Brasil ganó 9-0! Al final Chile clasificó a segunda ronda, salimos cuartos ese torneo, fuimos a Sidney y volvimos con medalla de bronce!
Y bueno... por qué digo todo esto? Porque la vida es así... está llena de cosas del fútbol. En algunos pequeños momentos nuestras vidas cambian, para bien o para mal. Puede que el 99% del tiempo nuestra vida esté planificada, pero hay ciertos instantes, a veces segundos, donde se decide todo el futuro. Este blog nació como una necesidad personal de plasmar aquellas vivencias minimales en la vida que, por muy pequeñas y cortas que sean... son aquellas que hacen la vida. Es increíble ver cómo podría olvidar el 99% de las cosas que me han pasado sin perder la esencia de lo que ha significado mi paso por esta tierra. Un paso que para poder resumirlo basta con unas pequeñas líneas y algunos recuerdos que de vez en cuando vienen a mi memoria.
Son cosas que pasan... cosas del fútbol.