martes, enero 16, 2007

Divagaciones de un día martes en pleno invierno

Llegó el invierno a Montréal, por fin ayer luego de más de un mes de sequía en que no cayó ni un solo copo de nieve. Ya no puedo salir sin mi parca, guantes, algo para la cabeza y condones (es mi consigna en invierno) aunque por mi nueva vida más pausada de lo que fue el año pasado dudo que deba usar esos últimos en bastante tiempo más. Hoy tuve una reunión con mi director de tesis antes de lo que será mi primera clase de ayudantía en la universidad, dictada en francés ni más ni menos. Estoy muerto de miedo de pararme frente a los estudiantes a enseñarles algo en una lengua que no es mi lengua maternal, aunque por otro lado también tengo muchas ganas de que eso llegue luego. Debe ser que me gustan los desafíos y las nuevas experiencias (mal que mal, si no me gustaran seguramente no estaría aquí sino amasando plata en Santiago, en mi departamento propio a 20 años en ­Ñuñoa, casado y probablemente ya con hijos) y eso me sube en algo la adrenalina. Aquello será el jueves a las 13h30, en un curso de primer año de aproximadamente 23 estudiantes. Por otro lado hoy ha sido un día extraño, con un poco de nostalgia y con una baja producción académica. Debe ser que me echo a correr la maquinita del tiempo que tengo en mi cabeza y me voy derechito al año 2000 cuando hice mi primera clase auxiliar (de Cálculo) a alumnos de primer año, algunos de los cuales incluso luego siguieron matemáticas y hasta el magister en transportes. En aquella época la situación era muy distinta, mal que mal estamos hablando de hace casi 7 años. No quiero entrar en detalles ni comparaciones pero me remito a decir simplemente que el pensar de cómo fue y cómo es me da un poco de nostalgia. Lágrimas ya no quedan. La última cayó el año 2006 y me prometí a mi mismo que no dejaría caer ninguna otra por las mismas razones al menos durante todo el 2007. Y así también mi cabeza se hace espacio también para pensar en otras cosas, en otra persona, esbozar una sonrisa y ver con más nitidez la viveza en los colores que tiñen al mundo. Obviamente que eso es algo muy local y no pretendo hablar de amor ni mucho menos, pero al menos sí puedo decir que de alguna u otra forma me siento valorado y eso ya es gratificante. Entonces cuando estoy pensando en todo eso recuerdo que para mañana tengo una reunión con mis directores y les debo un avance de mi review de literatura, que obviamente aún está a años luz de poder acabarse, y proyecto para hoy una laaarga noche, aunque espero que no taaan larga ya que mañana la reunión es temprano y necesito poder dormir bien y levantarme temprano. Y bueno, hoy me dio por escribir porque la suma nieve + frío + primera-clase-en-francés-el-jueves + recuerdos + informe-y-reunión-de-mañana-temprano + ella hicieron una especie de corto circuito que hizo click en mi cabeza y me dijo "hoy debes escribir lo que te ha quitado el tiempo pensando".