lunes, diciembre 18, 2006

El primer día del resto de mi vida

Hoy hablamos, me atrevería a decir que por última vez en muuuuucho tiempo más. Me atrevería a decir también que fue la última vez que le habré dicho te amo, que le habré pedido perdón y una oportunidad. La última vez que me arrastré para pedirle que ella también me amara. Pero ya no se puede hacer nada, y tengo mucha pena. Yo al menos no puedo hacer nada más. Después que le dices a alguien que estás dispuesto a todo, absolutamente todo por recuperarle, a dejar estudios, oportunidades, amigos, una vida, no puedes hacer más. Así que mañana será el primer día del resto de mi vida, de la cual comienzo a vivir recién las primeras horas. Y me pregunto cómo será eso que me espera, ese largo camino al olvido, lejos de los míos y aún más lejos del amor. Me pregunto si habrán días de sol, de primavera, de pajaritos cantando haciéndome silbar siguiendo su melodía. Espero que sí, y que junto con ello pueda nuevamente sonreírle a la vida, darle gracias por poder respirar este aire y poder compartir todo aquello nuevo que me espera. Prometo que nunca más veré su estado en msn, su fotolog ni su blog, ni los de sus amigos. Prometo que haré lo mismo que hizo ella, borrar toda huella visible de su presencia, dejando que el tiempo y la memoria hagan su trabajo y me ayuden a olvidarla. Ya lo sé, había prometido que no trataría de olvidarla, y realmente no creo que logre hacerlo aunque quiera, pero sin embargo sí puedo, y necesito, borrar la huella que marca su presente, dejando que no sea más que pasado. Mi amor por ella es algo que seguramente va a tomar mucho en irse, y aunque será contra mi voluntad, no puedo seguir entregando mis latidos a un corazón que no late de la misma forma por mi.

Me da mucha pena que toda esta historia termine así, pero no puedo luchar contra tu voluntad ni tus sentimientos. Tan sólo recuerda, si en algún momento llegas a leer esto, que lo intenté, quizás nunca al 100%, pero al final faltaron no más que dos palabras para que lo hiciera, y tú sabes cuáles eran. Hoy aún te amo, y hoy estoy dispuesto a hacer todo por recuperarte y darme por completo por y para ti. Seguramente mañana aún será así, esperando que sea un poquito menos cada día. Hoy te amo, y aunque ya te lo dije cuando hablamos, quería que quedara estampado en algún lugar donde siempre pudieras encontrarlo. Las palabras se las lleva el viento, a menos que se estampen con tinta en algún lado.

1 comentarios:

Anónimo dijo...

Yo también lo intento..