miércoles, noviembre 15, 2006

Ganó Chile, pero...

Hoy fue uno de esos días en que sabes que las cosas van a salir mal, y obvio cuando piensas así no te equivocas. Y cuando me pasa eso, echo de menos. Echo de menos un montón de cosas. Sobre todo el poder estar con el Tommy que es el único que entrega cariño sin hacer preguntas. Quizás por eso lo quiero tanto también. Me gustaría estar con el guatón y rascarle la guata hasta tal punto que se enoje conmigo, se pique y me simule un mordisco (porque nunca ha hecho más que eso tampoco). Echo de menos estar en mi cama de una plaza en Santiago. Y ni sé por qué, si acá tengo una de dos plazas que podría compartir con alguien quizás. Quizás por eso mismo: en este momento me basta con el espacio necesario para mi. Es uno de esos días en que quieres estar solo y que nadie te moleste, que das gracias a Dios por estar, justamente, solo. Pero contradictoriamente no quiero sentirme solo, y me gustaría estar con aquellos que no me piden nada, que solo dan, como mis papás, mi tía Marta, mis hermanos (aunque pensándolo bien son buenos pa pedir los weones xD), el Tommy, mi nana, principalmente. Los echo mucho de menos pero tengo que tener el cuero duro. La vida independiente es así, tiene su parte buena, la de hacer lo que quieres, pero también su parte mala, la de sentirse muchas veces solitario.

Ganó Chile, tres a dos a Paraguay, con un golazo del mago Valdivia. Fue quizás la única alegría del día de hoy, porque pa qué andamos con cosas, que gane Chile un partido de fútbol internacional es tan frecuente como el paso del cometa Halley. Pero fueron solo dos horas del día, y unas de las últimas, así que no sirvió para decir "hoy será un buen día".

Quizás me siento así en parte también porque mientras acá comienza a sentirse el frío invernal, en Chile ya empiezan los calores insoportables. Aparecen los bikinis, las fotos en la playa, los bronceados tropicales, las idas al gimnasio desesperadas por perder esos kilos de más de aquí a Enero. Y para peor, se viene navidad, y por segundo año consecutivo la voy a pasar acá en Montréal, y mucho más solo de lo que la pasé el año pasado. Es época de nostalgias, de cambios, de reencontrarse con uno mismo y de valorar a los más cercanos. Lástima que estén tan lejos.

2 comentarios:

Tatas Descuadrados! dijo...

Wena compare.. la nostalgia te invadio el ser, tranquilo que no todo dura por siempre, ya estaras de vuelta por estas tierras con los tuyos ganando chicos dineros e invitando a tus amigos a comer, salir y hartas cosas mas.. xD
Yo tb tuve solo pal pico un poco mas cerca si, pero la soledad mata, arriba el animo y pa eso esta internerd, saludos...

Claudio dijo...

Si bueno, eso era ayer. Hoy día ando mejor, aunque tampoco fue un gran día :P
Más encima el indio dio la cacha y ganó apenas 2-1. Gracias por tu apoyo, te juro que ha sido super importante pa mi tener buenos amigos. Como decía en otro post, y aunque lucho no esté de acuerdo, los amigos se aprecian más cuando uno está mal.
Un abrazo